El águila pescadora está catalogada como VU en España pero no amenazada a nivel mundial

¿Es lo mismo una especie amenazada que una especie protegida?

¿Está siempre protegida una especie amenazada? ¿Es lo mismo una especie protegida que una especie en extinción? ¿Se puede cazar legalmente una especie amenazada? ¿Cuál es el proceso de protección reglamentaria de una especie en España? ¿Cómo se coordinan los catálogos de especies amenazadas en el Estado de las autonomías?

Estas y otras dudas nos asaltan a casi tod@s con frecuencia. De hecho, últimamente he leído algunos artículos periodísticos en los que se confundían los distintos términos en lo relativo a la catalogación y protección de especies.

Es lógico, pues la cosa resulta liosa. Así que me he animado a elaborar este post, quizá un poco aburrido pero que creo te será útil a la hora de clarificar algunos de estos importantes conceptos.

¿Qué es una especie amenazada?

Una especie amenazada es aquella que, debido a distintos factores, se halla en riesgo de desaparecer en el futuro. Ese futuro pude ser más o menos lejano, y esos factores de riesgo pueden ser más o menos importantes; habitualmente los más negativos son la destrucción de hábitat y fragmentación de poblaciones, la persecución directa (caza, envenenamiento) y la competencia con especies exóticas. Es decir, podríamos decir que una especie puede estar algo amenazada, muy amenazada o tremendamente amenazada: esta necesidad de modulación es lo que da origen a las diferentes categorías que se usan a la hora de evaluar el estado de conservación de una especie o taxón.

Cape Sugarbird, considerada LC por la UICN

A nivel mundial, la referencia más importante a la hora de hablar de especies amenazadas es la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), asociación de la que forman parte más de 1.200 organizaciones (gobiernos, agencias públicas, ONG, instituciones científicas…) y que desde 1948 se encarga de buscar soluciones a problemas ambientales en todo el mundo.

La UICN ha desarrollado unos parámetros y cálculos objetivos de evaluación para examinar cómo de bien o mal conservadas se hallan las poblaciones de cada especie, asignándoles en función de ello las siguientes categorías de amenaza en su Lista Roja:

  • CR – Critically Endangered

    Especies críticamente amenazadas. Las que lo tiene chungo chungo, para entendernos. Un ejemplo: el rinoceronte negro Diceros bicornis.

  • EN – Endangered

    Especies en peligro de extinción. Son taxones que van cuesta abajo y sin frenos camino a su desaparición, cosa que ocurrirá si no se toman medidas para revertir dicha situación. Es el caso de nuestro pinsapo Abies pinsapo.

  • VU – Vulnerable

    Especies que han sufrido una merma importante en sus poblaciones o en su área de distribución, y que si no se remedia, pasarán a considerarse EN a medio o corto plazo. Ejemplo: el córvido norteamericano Florida Scrub-jay Aphelocoma coerulescens.

Así pues, cuando alguien habla de una especie amenazada normalmente se está refiriendo a un taxón incluido en alguna de las tres categorías anteriores. Aunque hay algunas otras, como puedes ver en esta infografía de la propia UICN:

¡Ojo! Estas categorías no son legales, ni vinculantes, ni obligan a nada. Es una clasificación científica, que no obstante se acepta en todo el mundo por el trabajo riguroso y el prestigio de los más de 11.000 investigadores que forman parte de la UICN, y de hecho es tenida en cuenta en cada país a la hora de confeccionar las respectivas Listas Rojas y Libros Rojos de fauna y flora, documentos técnicos que evalúan el estatus de las especies presentes en un determinado país, estado o región. Debido a ello contamos, por ejemplo, con el Libro Rojo de Peces Continentales de España, o con la Lista Roja de los Invertebrados de España.

La evaluación del riesgo de extinción de los distintos animales, plantas y hongos es crucial, ya que permite saber en dónde hay que volcar los siempre limitados fondos y esfuerzos de conservación. Por ello la idea de estos trabajos es la de la inclusión final de los taxones amenazados en el Catálogo de especies amenazadas de un determinado territorio.

Florida Scrub-jay, córvido endémico del Estado de Florida (USA) y considerado VU por UICN

¿Qué es una especie catalogada?

Una especie catalogada como amenazada es aquella incluida en un catálogo nacional y/o autonómico de especies amenazadas, documento que sí tiene rango administrativo. Así, tras la evaluación previa, el informe de los comités científicos y la consideración de los comités de fauna y flora, un taxón pasaría a estar catalogado como EN (En Peligro de Extinción) o VU (Vulnerable) en España. Ello obligaría a los distintos Gobiernos a actuar para mejorar la situación de este taxón y a proteger los hábitats donde vive, además de ser objeto de seguimiento y estudio en cada Comunidad Autónoma donde esté presente, con la idea de obtener datos que permitan hacer posteriores revisiones periódicas de su estado de conservación.

La libélula Gomphus graslinii no está catalogada como especie amenazada a nivel nacional, pero sí está catalogada como VU en Andalucía.

Cada especie amenazada catalogada deberá de ser objeto a nivel autonómico con una serie de medidas para mejorar sus poblaciones. Estas medidas han de ser recogidas en distintos documentos técnico-normativos llamados Planes de Actuación (de obligatoria aprobación), de los cuales hay distintos tipos en las diferentes Autonomías: de Recuperación (para especies EN), de Conservación (para especies VU), de Conservación del Hábitat, de Reintroducción, de Manejo, etc. Dichos Planes de Actuación son de competencia autonómica, si bien normalmente se apoyan en las Estrategias estatales (las de conservación y gestión de cada especie, las de lucha contra graves amenazadas para la diversidad como p.e. la estrategia de venenos, y la de conservación vegetal), que son directrices técnicas orientadoras válidas para todo el país.

Oso pardo, especie amenazada y catalogada En Peligro de Extinción

¿Cómo funciona la catalogación de las especies amenazadas

en el Estado de las Autonomías?

Al ostentar el Estado las competencias en políticas básicas de Medio Ambiente y los Gobiernos autonómicos las competencias de desarrollo de las mismas, nos encontramos con la realidad de tener un total de 18 Catálogos de Especies amenazadas en España. La cosa va así: el Estado aprueba el Catálogo que tendrá validez en todo el territorio nacional (el vigente es este), y que deberá ser respetado por las CC.AA. manteniendo a los taxones presentes en su territorio en la misma categoría de amenaza que a nivel estatal; ahora bien, los gobiernos regionales pueden:

⇒ Elevar a una especie a una categoría superior, si considera que en su territorio está más amenazada que en el conjunto nacional.
⇒ Incluir en su catálogo regional a taxones no considerados en el nacional.

 Lo que no puede hacer un Gobierno autonómico es sacar de su catálogo regional a una especie amenazada que sí esté incluida en el Catálogo nacional, ni colocarla en una categoría inferior de amenaza. Además, las distintas administraciones autonómicas habrán de elaborar y aprobar los respectivos Planes de Actuación, como ya hemos visto.

Garcilla cangrejera, VU en Catálogo Nacional pero EN en Catálogo Andaluz Especies Amenazadas

¿Qué es una especie protegida?

Las especies protegidas son aquellas que se encuentran bajo el paraguas de alguna figura legal de protección, de forma que su caza, captura, compraventa o tenencia está prohibida salvo excepción administrativa. Se engloban aquí las especies catalogadas como amenazadas, pero también las incluidas como especies de interés especial en tratados internacionales o normativa comunitaria (Directiva de Hábitat o de Aves, por ejemplo), las cuales normalmente se ven recogidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, que -al igual que los catálogos- también tiene tanto versión estatal como las regionales para las 17 Comunidades Autónomas.

Las especies protegidas se consideran como tales para separarlas de las especies cinegéticas, que son aquellas que sí se pueden cazar, capturar o ser objeto de algún tipo de aprovechamiento, si bien siempre bajo la regulación específica pertinente y tras su inclusión previa en la Orden de vedas de cada Comunidad Autónoma.

Narcissus triandrus, incluida en el Listado de Especies con Protección Especial

Situaciones confusas

Este galimatías normativo y técnico en lo relativo a la evaluación, catalogación y protección de especies provoca situaciones de limbo, por decirlo de alguna manera. Y si no, que se lo pregunten a animales como el meloncillo, no incluidos en el Listado y que no están amenazados, pero que sin embargo tampoco son especies cinegéticas….o al menos no de momento, ya que cada vez hay más presiones de los colectivos de cazadores para clasificar al meloncillo como especie cinegética (por ejemplo, en Extremadura).

En la misma situación de inseguridad se halla el mirlo común, cuya caza incluso llegó a ser autorizada en el pasado en sitios como el País Vasco aprovechando que la especie no está en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (si bien quedó suspendida judicialmente tras la actuación judicial de SEO/Birdlife, que alegó que el mirlo sí aparece en el Anexo II-Parte B de la Directiva de Aves, lo que impide su caza legal en España).

Tórtola europea, especie amenazada (Vulnerable) pero cazable

Por otra parte, podemos decir que no toda especie amenazada está protegida. En España tenemos casos como el de la tórtola europea, que a nivel técnico y científico se considera especie amenazada (VU en el Libro Rojo de las Aves de España y en la Lista Roja de UICN), pero que no forma parte de ningún catálogo de especies amenazadas. Es más, ni tan siquiera forma parte del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, lo que de hecho hace posible su inclusión en las órdenes de veda y que, por tanto, se permita legalmente su caza.

Especie amenazada no es = a protegida. Algunas amenazadas se cazan legalmente en España. Clic para tuitear

Resumiendo un poco…

Así pues, en mi opinión y para evitar confusiones lo más correcto es hablar de:

Especies amenazadas

Cuando queremos referirnos a las que tienen problemas en su conservación y que por tanto forman parte de una Lista o Libro Rojo de carácter técnico.

Especies catalogadas

Cuando pretendemos dejar claro que constan en un Catálogo administrativo de Especies Amenazadas, bien sea con la categoría de En Peligro o Vulnerable.

Especies protegidas

Cuando están incluidas en los Listados de Especies en Régimen de Protección Especial o cuando tienen la consideración de especies de interés especial en la normativa comunitaria europea.

Especies cinegéticas

Cuando constan en alguna Orden de vedas y, por tanto, se pueden cazar legalmente.

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