Aguila calzada Aquila pennata Estrecho Gibraltar

La fotografía de aves rapaces en migración en el Estrecho de Gibraltar

El Estrecho de Gibraltar es una de las “mecas” europeas para cualquier aficionado a la observación de aves. Cada año, cientos de miles de planeadoras (rapaces, cigüeñas), paseriformes, vencejos, limícolas y aves marinas, entre otras, atraviesan en un sentido u otro la pequeña porción de agua que separa al continente europeo de África. Las últimas semanas del verano y las primeras del otoño son la temporada alta para este fenómeno migratorio, si bien no hay que menospreciar el muy atractivo paso primaveral.

Sin embargo, el Estrecho no sólo es un paraíso para los birdwatchers; también lo es para los fotógrafos de naturaleza. Nuestro amigo Yeray Seminario, uno de los mejores conocedores del Estrecho y componente de la empresa de turismo ornitológico Birding the Strait, inaugura esta sección de “Tribuna de invitados” que hoy estrenamos en la web, y lo hace hablándonos un poco de las posibilidades que ofrece el Estrecho para la fotografía de aves rapaces en migración.

Abejero europeo en migración por el Estrecho

Fotografiando rapaces en migración

Cada año, miles de rapaces cruzan entre los meses de agosto y octubre los 14 km que separan Europa de África. Este extraordinario fenómeno ofrece una excelente oportunidad, no sólo para sorprenderse con las grandes concentraciones de aves, sino también para fotografiar rapaces en vuelo, sobre todo de las especies más numerosas. El milano negro, el abejero europeo, la culebrera eupoea y el águila calzada son las que proporcionan más oportunidades, aunque también tendremos la posibilidad de fotografiar a otras aves menos abundantes: alimoche, aguilucho cenizo o gavilán, entre otros.

Nuestra estrategia dependerá principalmente de las condiciones climáticas, y muy especialmente el viento. Por extraño que pueda parecer, un viento muy fuerte será nuestro mejor aliado, ya que obligará a los pájaros a pegarse más al suelo. De esta manera, buscando un refugio contra el viento en algunos de los principales observatorios repartidos a lo largo del Estrecho, y con un poco de paciencia, seremos capaces de obtener buenas fotos.

Otra gran ventaja de los vientos fuertes, es que va a impedir que las aves crucen el Estrecho, a veces durante varios días o más de una semana, lo cual origina grandes concentraciones de aves que aguardarán en la zona a que el viento caiga y continuar así su viaje hacia el sur.

Culebrera europea en Tarifa

Algunos detalles técnicos para fotografiar aves en el Estrecho

Como regla general no usaremos hides para fotografiar aves, siendo esta más una cuestión de conveniencia que cualquier otra cosa. En la mayoría de ocasiones disparamos desde el coche, desde un observatorio de aves u otro cualquier lugar al azar. Evitamos, desde luego, llamar la atención de las aves con movimientos extraños o ropas llamativas. Pero nos gusta movernos y tomar fotografías desde diferentes lugares, mientras que contamos aves o simplemente disfrutamos de la migración. Vemos la ventaja de tomar fotografías de rapaces en migración desde un hide, ya que pueden acercarse más a nosotros, pero nuestra visibilidad se verá muy limitada.

Fotografía rapaces en migración: milano negro

En cuanto al equipo fotográfico, nosotros utilizamos teleobjetivos de Canon fijos: una lente de 300 mm estabilizada y un 400mm. El 300mm está unido casi constantemente a su amigo: el teleconvertidor 1.4X. Este equipo nos permite viajar con poco peso y disparar a pulso durante períodos prolongados de tiempo, la cual creemos es la mejor manera de fotografiar aves en vuelo. La nueva generación de objetivos de 500mm y 600mm sin embargo, parecen ser mucho más ligeros que sus versiones predecesoras, y son probablemente la mejor opción… ¡si te los puedes permitir!

¿Qué pasa con los ajustes y parámetros? Normalmente en el Estrecho de Gibraltar hay mucha luz (¡no se llama Costa de la Luz por casualidad!), así que no es necesario elevar nuestra ISO demasiado, manteniéndolo en torno a 250 o 320 ISO. Trabajamos habitualmente con la apertura máxima o dos pasos por debajo del máximo, y con esto normalmente conseguimos una velocidad de obturación de 1/1.000 a 1/1250 partes de segundo: más que suficiente para congelar a un pájaro en el aire.

Milano negro, una de las rapaces más abundantes en migración

La dificultad de enfocar a las aves en vuelo

Enfocar correctamente es la parte más complicada cuando se trata de tomar fotografías de aves en vuelo, especialmente si tienes montañas, árboles o cualquier otra cosa que no sea un cielo azul plano de fondo. Normalmente disparamos en “modo servo”, lo que significa que la lente se mantendrá enfocando todo el tiempo que el dedo está presionando ligeramente el botón de disparo. Básicamente nos mantenemos concentrados en el ave hasta que esté lo suficientemente cerca o que en una posición que nos gusta. A veces simplemente no hay tiempo para nada y disparamos todos modos … sin embargo, aunque las fotografías digitales no cuestan nada, creemos que es mejor esperar el momento adecuado para disparar.

Tanto Yeray como yo esperamos que estos consejos os sean útiles y os animéis a visitar el  Estrecho para fotografiar rapaces en migración. ¡Y recuerda que puedes seguir la actualidad de los chicos de Birding the Strait en su blog y su perfil de facebook.

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